El coach y escritor Tony Robbins analizó cómo el ego lleva a la mente a enfocarse en lo negativo y recomendó la gratitud como una práctica concreta para mejorar el estado emocional de forma rápida.

En sus últimas apariciones, Tony Robbins volvió a insistir en algo que, dice, poca gente entiende bien: el ego no es solo un problema de soberbia o arrogancia. Es también el mecanismo que hace que la mente gire sobre sí misma y empiece a encontrar problemas en todos lados. Para Robbins, ahí está una de las raíces del malestar emocional moderno.

La solución que propone el conferencista es la gratitud, una práctica que según él tiene efectos casi inmediatos. Cuando uno logra estar genuinamente agradecido por algo, la mente deja de buscar lo que falta y empieza a ver lo que hay. Ese cambio de perspectiva, aunque suene simple, puede transformar el humor de un momento para otro.

Robbins tiene una presencia enorme en el mercado del desarrollo personal, con libros traducidos a decenas de idiomas y eventos que convocan a miles de personas. En Argentina, su influencia creció mucho en los últimos años. Según LA NACION, estas ideas las compartió en el marco de sus actividades más recientes.

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