Una embarcación recreativa de tres cubiertas y 49 pies de eslora se hundió a unos 550 metros de la isla de Alcatraz, en la bahía de San Francisco, mientras una familia realizaba un homenaje para esparcir las cenizas de un ser querido. El saldo fue de una persona muerta, tres desaparecidas y 16 rescatadas.

El accidente ocurrió el martes alrededor de las 15.30, hora local, cuando varias llamadas al 911 alertaron sobre una embarcación en peligro entre el puente Golden Gate y la isla. En un primer momento se creyó que se trataba de un incendio debido al vapor que salía del motor, pero esa versión fue descartada minutos después. Al llegar al lugar, los equipos de rescate encontraron el barco prácticamente sumergido, con algunos pasajeros en el agua y otros aún dentro de la embarcación.

Las autoridades creen que el Volare, con base en Stockton, California, fue golpeado por una ola en una de las zonas más peligrosas de la bahía, donde confluyen intensos vientos, corrientes cambiantes y un canal de navegación de unos 36 metros de profundidad. La víctima fatal fue un hombre adulto que fue rescatado con vida del agua pero murió pese a las maniobras de reanimación. Un perro que viajaba a bordo también perdió la vida.

El operativo movilizó a la Guardia Costera, bomberos y policía de San Francisco, unidades de Oakland, helicópteros, buzos especializados y navegantes particulares que colaboraron sacando personas del agua. Tras rastrear 950 millas náuticas cuadradas durante casi 23 horas con cámaras térmicas, modelos de mareas y aeronaves, la Guardia Costera anunció el miércoles la suspensión de las labores activas de búsqueda al considerar extremadamente baja la probabilidad de encontrar sobrevivientes. Las investigaciones buscan ahora determinar si el hundimiento se debió únicamente a las condiciones del mar o si hubo fallas mecánicas o errores de navegación.

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