Durante una recorrida por distintos proyectos en ejecución, el mandatario destacó que el crecimiento de Neuquén debe ir acompañado por un Estado presente, capaz de garantizar servicios básicos, conectividad y condiciones equitativas para todos los habitantes, independientemente de su lugar de residencia.
“Desarrollar infraestructura es generar igualdad. Nuestro objetivo es claro: que cada neuquino viva mejor”, sostuvo Figueroa, al tiempo que remarcó la importancia de planificar a largo plazo para acompañar el crecimiento poblacional y el dinamismo económico de la provincia.
En ese sentido, el gobierno provincial impulsa obras viales, ampliación de redes de agua y saneamiento, mejoras en el sistema energético y proyectos vinculados a la educación y la salud. Estas iniciativas buscan no solo responder a las demandas actuales, sino también anticiparse a las necesidades futuras en un contexto de fuerte expansión, impulsada en gran parte por la actividad hidrocarburífera.
Además, el gobernador subrayó que la inversión en infraestructura también tiene un impacto directo en la generación de empleo y en el desarrollo de proveedores locales, fortaleciendo el entramado productivo neuquino.
Las obras en marcha alcanzan tanto a las grandes ciudades como a localidades del interior, con el objetivo de reducir brechas y promover un crecimiento más equilibrado en todo el territorio provincial.
Con este enfoque, la gestión de Figueroa busca consolidar un modelo de desarrollo inclusivo, donde el progreso económico se traduzca en mejoras concretas para la vida cotidiana de los neuquinos.




