El sector registró un crecimiento sostenido durante el primer cuatrimestre, impulsado por una mayor productividad de los tambos y una fuerte expansión de las ventas al exterior.
La producción de leche en Argentina alcanzó durante el primer cuatrimestre de 2026 su nivel más alto de la última década, de acuerdo con datos oficiales analizados por la Bolsa de Comercio de Rosario. Entre enero y abril se produjeron 3,5 millones de litros, lo que representa un incremento del 9,3% respecto del promedio de los últimos diez años y constituye el mejor registro desde el inicio de la serie estadística actual en 2015.
El crecimiento también se reflejó en la productividad de los establecimientos. La producción diaria promedio por tambo llegó a 3.287 litros, un rendimiento que supera en un 27% los niveles observados durante los últimos cinco años. Actualmente, el país cuenta con 8.813 tambos registrados, concentrados principalmente en las provincias de Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires.
Córdoba se consolidó como la principal provincia productora, mientras que la cuenca central santafesina continúa siendo la región de mayor relevancia individual dentro del mapa lechero nacional. Por su parte, Buenos Aires se destacó por exhibir los mayores niveles de producción por establecimiento.
El informe también señaló un proceso de concentración productiva. Los tambos de gran escala, con producciones superiores a los 10.000 litros diarios, explican actualmente cerca del 30% de la producción nacional, una participación significativamente superior a la registrada quince años atrás.
En paralelo, las exportaciones del complejo lácteo alcanzaron las 130.000 toneladas durante el primer cuatrimestre, el volumen más alto desde 2012. Brasil se mantuvo como el principal destino de los productos argentinos, seguido por Argelia, Chile y China. En términos de valor, las ventas externas generaron ingresos por US$455 millones, el nivel más elevado desde 2014 y un 50% superior al promedio de la última década.




