En este contexto, defendió las políticas de contención impulsadas por la provincia, como la asistencia con garrafas y la provisión de leña para los sectores más vulnerables. Según explicó, estas acciones buscan mitigar las consecuencias de una decisión que, aseguró, no contempla las particularidades climáticas y sociales del sur del país.
“El acceso al gas no es un lujo en la Patagonia, es una necesidad esencial”, sostuvo, al tiempo que remarcó la importancia de mantener esquemas de subsidios que garanticen condiciones equitativas frente a otras regiones.
Desde el gobierno provincial señalaron que continuarán reforzando los programas de asistencia energética durante el invierno, con el objetivo de acompañar a las familias que no cuentan con conexión a la red o que no pueden afrontar los costos del servicio.
Además, se insistió en la necesidad de abrir instancias de diálogo con el gobierno nacional para revisar la medida y buscar alternativas que contemplen la realidad patagónica.




