El mandatario atribuyó este logro a la política de austeridad y orden fiscal que impulsa desde 2023. Cuando asumio, el stock de deuda pública provincial ascendía a unos USD 1.267 millones, mientras que, tras las cancelaciones realizadas hasta el viernes 24 de abril, se redujo a aproximadamente USD 717 millones, según los datos oficiales.
De acuerdo con cifras oficiales, al inicio de la gestión en diciembre de 2023 la deuda provincial ascendía a unos USD 1.267 millones. A partir de una política sostenida de cancelaciones y reordenamiento de las cuentas públicas, ese monto se redujo a aproximadamente USD 717 millones hacia fines de abril de 2026.
Desde el Ejecutivo neuquino explicaron que este proceso se apoyó en un fuerte control del gasto, la priorización de partidas esenciales y la decisión de destinar excedentes fiscales al pago de compromisos asumidos en gestiones anteriores. En ese sentido, destacaron que la reducción del endeudamiento no implicó frenar áreas clave, sino reorganizar el uso de los recursos.
Uno de los ejes centrales de la estrategia fue la eliminación de gastos considerados superfluos y la revisión de contratos, junto con una mayor eficiencia en la recaudación provincial. Además, el contexto de crecimiento de la actividad hidrocarburífera en Vaca Muerta permitió incrementar los ingresos por regalías, lo que contribuyó a mejorar la capacidad de pago de la provincia.
El gobierno también remarcó que la baja del endeudamiento fortalece la autonomía financiera de Neuquén y mejora su perfil crediticio, lo que podría traducirse en mejores condiciones en caso de necesitar financiamiento para obras de infraestructura en el futuro.
Analistas económicos suelen coincidir en que la reducción del stock de deuda no solo alivia la carga de intereses, sino que también otorga mayor previsibilidad a las cuentas públicas. En un contexto macroeconómico nacional complejo, las provincias con menor exposición a deuda externa logran mayor margen de maniobra para sostener políticas públicas y enfrentar eventuales shocks.
En este marco, la gestión de Figueroa busca posicionar a Neuquén como una de las provincias con mayor solidez fiscal del país, apoyada tanto en la disciplina en el gasto como en el impulso de sectores estratégicos como la energía.
Con este resultado, el gobierno provincial intenta consolidar una imagen de orden y previsibilidad, al tiempo que proyecta continuar con la reducción del endeudamiento como uno de los pilares de su política económica.




