En JONAGRO 2026, el principal encuentro agropecuario del país, Weretilneck presentó ante gobernadores, empresarios y productores el proceso de diversificación productiva que atraviesa Río Negro, con nuevas industrias que se suman a la histórica identidad agrícola y ganadera de la provincia.
Río Negro consolidó históricamente su matriz productiva con la fruticultura y hoy incorpora nuevas cadenas de valor en plena expansión. La provincia se posicionó como el principal productor de cerezas del país, con un fuerte proceso de inversiones privadas en el Valle Medio, y cuenta con más de 50 bodegas que producen vinos de alta calidad, consolidándose como referencia nacional en variedades como Pinot Noir y Malbec. «La idiosincrasia rionegrina es esencialmente agrícola y ganadera. Somos una provincia productora de alimentos. Nuestra historia está vinculada a la tierra, al agua y al sol», afirmó Weretilneck.
A esa base histórica se suman hoy los sectores energético y minero como nuevos motores del desarrollo provincial. El oleoducto Vaca Muerta Oil Sur supera el 55% de ejecución y posiciona a Punta Colorada como nodo exportador estratégico, con más del 80% de participación de mano de obra rionegrina. En paralelo, la minería avanza con proyectos como Calcatreu, próximo a iniciar exportaciones, y el proyecto de uranio Ivana, que genera inversión y empleo en la Región Sur.
Para Weretilneck, este proceso no es casual sino el resultado de una política de Estado orientada a generar previsibilidad y confianza para la inversión privada. «Como nunca antes, estamos trabajando de manera articulada, generando condiciones claras y reglas previsibles para el desarrollo», sostuvo el gobernador. Río Negro tiene rumbo y cada sector que crece es la prueba de que ese rumbo es el correcto.




