El aporte previsional de los monotributistas representa en promedio apenas el 1,1% de sus ingresos y, según un estudio, ninguna categoría permitiría alcanzar una jubilación mínima aun con 40 años de aportes continuos.
Los aportes previsionales correspondientes a las distintas categorías del monotributo no serían suficientes para financiar una jubilación mínima ni una Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), incluso en el caso de trabajadores que acumulen cuatro décadas de aportes. Así surge de un informe del IERAL de la Fundación Mediterránea.
El estudio señala que existe una marcada diferencia entre los recursos que los monotributistas destinan al Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) y las prestaciones que reciben los jubilados. En promedio, el aporte previsional personal de este régimen equivale al 1,1% de los ingresos, mientras que en los trabajadores asalariados representa alrededor del 11%.
La mayor parte de los monotributistas se concentra en las categorías de menor facturación: el 55% de los activos está en la categoría A y, al sumar las categorías B y C, se alcanza el 78%. En agosto, la jubilación mínima fue de $489.776 incluyendo el bono, mientras que la PUAM llegó a $405.821.
Las simulaciones realizadas por el IERAL muestran diferencias importantes según la categoría y el sexo. Para un hombre de categoría A, 30 años de aportes permitirían acumular fondos equivalentes al 7% de una jubilación mínima y 40 años elevarían esa proporción al 9%. En las mujeres, los porcentajes serían del 4% y 6%, respectivamente. En la categoría K, los hombres alcanzarían el 56% con 30 años y el 75% con 40 años, mientras que las mujeres llegarían al 38% y 50%.
El informe también plantea que, con un rendimiento financiero real del 2% anual por encima de la inflación, un hombre de categoría K con 40 años de aportes podría superar el valor de la jubilación mínima, mientras que una mujer de la misma categoría se acercaría a ese nivel. Para alcanzar una prestación mínima en la categoría A después de cuatro décadas, el estudio calcula que los aportes mensuales deberían incrementarse sustancialmente.
Frente al envejecimiento de la población y la caída de la natalidad, el IERAL propone revisar el esquema previsional del monotributo. Entre las alternativas mencionadas figuran elevar los aportes, restringir el régimen a personas de menores ingresos o implementar cuentas nocionales, mediante las cuales se registre individualmente la trayectoria de aportes y se reconozca un rendimiento hasta el momento del retiro.





