Un informe sobre su presencia en redes sociales señaló que la vicepresidenta ganó autonomía reputacional tras distanciarse de Javier Milei, aunque no logró recuperar audiencia ni fortalecer su alcance digital.
La vicepresidenta Victoria Villarruel mejoró su reputación en el ámbito digital desde que profundizó su distancia política de Javier Milei, aunque ese cambio no se tradujo en un crecimiento de su audiencia. Un informe sobre tendencias y medios digitales analizó su desempeño durante agosto y detectó que todavía predominan las expresiones negativas.
Durante ese mes, la conversación en torno a Villarruel alcanzó las 31.100 menciones. El 41,8% tuvo una valoración negativa, mientras que el 31,7% fue positiva y el 26,5% restante correspondió a expresiones neutrales.
El análisis también repasó el crecimiento que tuvo la vicepresidenta durante la campaña presidencial de 2023, cuando consiguió sumar más de 200.000 seguidores en pocos días y alcanzó una fuerte presencia entre los candidatos a la Vicepresidencia. Sin embargo, ese impulso no se sostuvo en los años siguientes.
La posterior ruptura con Milei le permitió, según el informe, recuperar cierto nivel de autonomía en términos reputacionales. Al mismo tiempo, su comunidad digital perdió fuerza: en Instagram retrocedió desde el máximo de seguidores alcanzado en 2024 y en X su crecimiento prácticamente se estancó, mientras que también disminuyó la interacción con sus seguidores.
La tensión política con el oficialismo se reflejó durante agosto en distintas publicaciones y cruces. Villarruel cuestionó indirectamente a sectores cercanos al mileísmo por el caso de Fernando Cerimedo y también recibió críticas por permitir la participación virtual de la senadora Anabel Fernández Sagasti en una reunión parlamentaria durante su embarazo.
Además, el enfrentamiento con el oficialismo se profundizó después de que Villarruel hiciera referencia públicamente a la salud de Milei. El canciller Pablo Quirno y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, reclamaron su salida, mientras la vicepresidenta continuó marcando diferencias con la conducción del gobierno. El balance del informe concluye que logró mayor autonomía reputacional, pero todavía no consiguió reconstruir su potencia digital.





