Un informe advierte que en el último año se redujeron más de 141.000 puestos asalariados registrados y señala un avance de la informalidad laboral junto con una baja en los ingresos reales.
El empleo registrado continúa mostrando señales negativas, con una pérdida de más de 141.000 puestos de trabajo en relación de dependencia durante los últimos doce meses. Según un informe del Instituto Argentina Grande, la reducción afecta tanto al sector público como al privado y no logra ser compensada por el crecimiento del monotributo.
De acuerdo con el relevamiento, desde el inicio de la gestión del presidente Javier Milei se acumula una caída de 329.600 empleos registrados. En el mismo período, el monotributo incorporó 49.500 nuevos adherentes, una cifra que no alcanza a equilibrar la disminución de puestos asalariados.
El informe también señaló un avance de la informalidad laboral, al indicar que una gran parte de los nuevos trabajadores se incorporó bajo modalidades no registradas. Esta tendencia genera presión sobre el sistema contributivo, con menos aportantes y un aumento en la cantidad de beneficiarios.
En ese sentido, el análisis indicó que entre 2023 y marzo de 2026 los aportantes totales disminuyeron, mientras que el número de beneficiarios creció. La situación también impactó en otros componentes del sistema de protección social vinculados al empleo formal.
A la pérdida de puestos registrados se suma una caída de los salarios reales en distintos sectores. Durante mayo se registraron bajas en los ingresos del sector privado registrado, el empleo público nacional y el salario mínimo, con descensos más pronunciados al comparar los valores actuales con los promedios de 2023.
El informe concluyó que, pese a una recuperación puntual en algunos sectores durante meses anteriores, el empleo formal y los ingresos continúan atravesando un escenario de deterioro, marcado por una mayor informalidad y una reducción del poder adquisitivo de los trabajadores.





