El gendarme argentino expresó su preocupación por las condiciones de las cárceles venezolanas luego de los sismos del 24 de junio y pidió visibilizar la situación de quienes continúan privados de la libertad.

El gendarme argentino Nahuel Gallo, quien permaneció detenido durante un año y medio en la cárcel de El Rodeo, en Venezuela, afirmó que continúa preocupado por la situación de los extranjeros que permanecen presos en ese país y cuestionó al gobierno venezolano al sostener que «el régimen sigue y hace lo que quiere».

En declaraciones radiales, señaló que tras recuperar la libertad y regresar a la Argentina decidió concentrar sus esfuerzos en dar visibilidad a la situación de las personas detenidas sin condena en cárceles venezolanas. Según indicó, en el penal donde estuvo alojado había al menos 23 extranjeros privados de la libertad, en su mayoría ciudadanos colombianos.

Gallo advirtió que los terremotos registrados el 24 de junio incrementaron la preocupación por las condiciones de las unidades penitenciarias, debido a la antigüedad de las instalaciones. Aseguró que recibió información de familiares de detenidos sobre desprendimientos de mampostería en el establecimiento donde estuvo alojado.

Además, cuestionó la actuación de las autoridades venezolanas durante la emergencia provocada por los sismos y sostuvo que la prioridad debe ser el rescate de las personas afectadas. También insistió en la necesidad de que la comunidad internacional mantenga la atención sobre la situación de los detenidos en ese país.

Por último, explicó que en la Argentina cuenta con custodia debido a que no cumplió con las condiciones impuestas por la medida cautelar que permitió su salida de Venezuela, entre ellas presentarse periódicamente ante la Justicia venezolana y evitar realizar declaraciones públicas.

NOVEDADES