Un informe del IARAF estimó que un contribuyente promedio destina entre 172 y 182 días al año al pago de tributos nacionales, provinciales y municipales. También advirtió sobre una carga fiscal regresiva.
Un estudio del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) sostuvo que, desde este 2 de julio, los contribuyentes argentinos comienzan a generar ingresos que, en términos teóricos, ya no están destinados al pago de impuestos. El denominado «Día de la Independencia Tributaria» marca el momento del año en el que se completa el período necesario para afrontar la carga impositiva anual.
El informe calcula que un trabajador promedio debe destinar entre 172 y 182 días de sus ingresos al pago de tributos nacionales, provinciales y municipales, lo que representa una presión fiscal de entre el 47,2% y el 49,9% de sus ingresos totales.
El trabajo también señala que la carga tributaria presenta escasas diferencias entre distintos niveles salariales, pese a las amplias brechas de ingresos. Además, advierte que el sistema exhibe características regresivas, ya que en determinados casos los contribuyentes de menores ingresos terminan soportando una carga proporcionalmente superior a la de quienes perciben salarios más altos.
Según el IARAF, esa situación se explica principalmente por el peso de los aportes personales a la seguridad social y por la incidencia de impuestos indirectos, como el IVA, que afectan en mayor medida a los hogares que destinan una mayor proporción de sus ingresos al consumo de bienes y servicios esenciales.




