Las estimaciones privadas ubican el índice entre 2,1% y 2,4%. De confirmarse esas proyecciones, sería el segundo mes consecutivo de baja, aunque el costo de vida seguiría por encima del 2%.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dará a conocer este jueves el Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente a mayo, en un contexto de expectativas favorables sobre una nueva desaceleración de la inflación. Analistas y consultoras privadas coinciden en que la variación mensual habría sido menor a la registrada en abril, consolidando una tendencia descendente.
Las proyecciones relevadas por el mercado ubican la inflación del quinto mes del año en una franja que va del 2,1% al 2,4%. Aunque el dato marcaría una mejora respecto de los meses previos, todavía se mantendría por encima del umbral del 2%, considerado por el mercado como una referencia clave para evaluar la consolidación del proceso de desaceleración.
Uno de los principales antecedentes es el indicador de la Ciudad de Buenos Aires, que registró una inflación del 2,1% en mayo y mostró una reducción de 0,4 puntos porcentuales respecto del mes anterior. En lo que va del año, el índice porteño acumula una suba del 14%.
Entre las consultoras privadas, Equilibra estimó una inflación del 2,3%, impulsada principalmente por aumentos en equipamiento del hogar, alimentos y bebidas, y restaurantes y hoteles. En tanto, EcoGo proyectó un avance del 2,4%, atribuido en parte al impacto de tarifas y rubros con ajustes rezagados, como salud y educación.
Por su parte, la Fundación Libertad y Progreso calculó una inflación de 2,1%, mientras que C&T estimó un incremento del 2,2% para la región del Gran Buenos Aires. Ambas consultoras coincidieron en que se trataría de uno de los registros mensuales más bajos de los últimos meses, aunque con una variación interanual aún superior al 33%.
De acuerdo con las expectativas actuales, la inflación podría perforar la barrera del 2% recién en agosto. Por eso, el dato que difundirá el INDEC será seguido de cerca por el mercado, el gobierno y los analistas económicos, que buscan señales sobre la velocidad y la consistencia del proceso de desinflación.




