La infraestructura demandó una inversión de 1,5 millones de dólares y fue ejecutada por Hidenesa en plazos acelerados, con el objetivo de llegar antes del invierno. El avance resulta especialmente significativo en una región donde las bajas temperaturas hacen del gas un servicio esencial, no solo para la comodidad cotidiana, sino también para garantizar mejores condiciones de calefacción, salud y seguridad en los hogares.
Durante la inauguración, Figueroa remarcó la contradicción que atravesaron durante años los vecinos de Los Miches y Los Guañacos: mientras el gasoducto cordillerano pasaba a pocos metros, muchas familias debían calefaccionarse con leña. En ese sentido, la llegada del servicio no fue presentada únicamente como una obra de infraestructura, sino como una respuesta concreta a una desigualdad acumulada durante décadas.
Desde el gobierno provincial señalaron que esta intervención se integra a una estrategia más amplia para extender servicios esenciales en localidades y comunidades del interior neuquino. Además, se informó que la planta de GLP que funcionaba en la zona será trasladada a Moquehue, donde se prevé avanzar con la provisión de gas antes del inicio del invierno.
Con esta inauguración, la gestión de Figueroa busca consolidar una política de reparación territorial, priorizando a comunidades que durante años quedaron al margen de obras básicas. En Antiñir Pilquiñan, la llegada del gas natural marca un cambio concreto en la vida diaria de las familias y refuerza el objetivo oficial de que el desarrollo energético de Neuquén también se traduzca en servicios, arraigo y dignidad para su propia gente.




