El nuevo régimen apunta a atraer inversiones millonarias en inteligencia artificial, biotecnología y semiconductores, con ventajas impositivas, aduaneras y acceso al arbitraje internacional.

El Poder Ejecutivo envió al Congreso el proyecto de ley denominado Súper RIGI, un nuevo Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones orientado exclusivamente a sectores tecnológicos y productivos de avanzada, como inteligencia artificial, biotecnología avanzada y semiconductores.

La iniciativa establece una inversión mínima de US$ 1.000 millones por proyecto y exige ejecutar al menos el 20% de ese monto durante los primeros dos años. Además, las empresas interesadas deberán constituir un Vehículo de Proyecto Único (VPU), destinado exclusivamente a la actividad promovida.

Uno de los puntos centrales del esquema es que provincias y municipios deberán adherir expresamente al régimen y comprometerse a no crear nuevos tributos locales que afecten a las inversiones alcanzadas.

El proyecto contempla una serie de beneficios fiscales y aduaneros. Entre ellos, una alícuota fija del 15% en el impuesto a las Ganancias, amortización acelerada, reducción de impuestos sobre dividendos y exención total de derechos de importación para bienes de capital y de retenciones a las exportaciones vinculadas a los proyectos.

También prevé un esquema de libre disponibilidad progresiva de divisas provenientes de exportaciones: 20% el primer año, 40% el segundo y 100% a partir del tercero. A su vez, no habrá obligación de liquidar divisas provenientes de aportes de capital o financiamiento externo.

El régimen ofrece estabilidad normativa por 30 años y garantiza acceso a mecanismos de arbitraje internacional como el International Centre for Settlement of Investment Disputes para resolver disputas con el Estado. El plazo para adherirse será de cinco años, con posibilidad de prorrogarlo por uno más.

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