El fiscal Mario Villar ratificó que la investigación por presunto lavado de activos debe salir del juzgado federal de Campana y regresar a Comodoro Py.

El fiscal ante Casación Mario Villar ratificó que la investigación sobre una lujosa propiedad en Pilar, valuada en 17 millones de dólares y vinculada a supuestos testaferros de dirigentes de la Asociación del Fútbol Argentino, debe volver a tramitarse en la Justicia federal de la Ciudad de Buenos Aires.

Con esta definición, el expediente regresaría al juzgado federal encabezado por Daniel Rafecas, donde originalmente se inició la causa. Como alternativa, el fiscal también propuso que el caso sea enviado al juzgado penal económico N°10, actualmente a cargo de Verónica Straccia.

La investigación busca determinar si el monotributista Luciano Pantano y su madre, Ana Conte, poseen capacidad económica para justificar la adquisición de la mansión y otros bienes de lujo o si actuaron como presuntos testaferros de dirigentes del fútbol argentino.

Según la causa judicial, además de la propiedad en Pilar, se investigan operaciones vinculadas a departamentos en barrios privados, más de 50 vehículos importados de alta gama encontrados en un predio de Villa Rosa, caballos árabes y otros activos de importante valor económico.

Los investigadores sospechan que las maniobras podrían configurar un esquema de lavado de activos mediante la utilización de sociedades y prestanombres. Entre los nombres mencionados en el expediente aparece Pablo Toviggino, aunque hasta el momento no hubo definiciones judiciales sobre responsabilidades penales.

La defensa de Pantano y Conte pretende que el expediente permanezca en el juzgado federal de Campana, actualmente a cargo de Adrián González Charvay. Ahora será la Cámara Federal de Casación la que deberá resolver definitivamente qué tribunal continuará con la investigación.

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