El proceso judicial impulsado por Elon Musk contra OpenAI y su CEO Sam Altman entró en su séptimo día en Los Ángeles. La declaración del cofundador Greg Brockman dejó en suspenso la inminente comparecencia del propio Altman.

El juicio que enfrenta a Elon Musk con OpenAI y su CEO Sam Altman continúa este miércoles en una corte federal de Los Ángeles, en lo que constituye uno de los procesos judiciales más relevantes del ecosistema tecnológico global. La causa entró en su séptimo día de audiencias luego de la declaración de Greg Brockman, cofundador y presidente de la compañía, y todas las miradas se concentran ahora en la inminente comparecencia de Altman.

Musk, quien fue uno de los financistas tempranos de OpenAI cuando la organización era una entidad sin fines de lucro, demandó a la compañía y a Altman alegando que lo «engañaron» respecto al rumbo que tomaría el laboratorio de inteligencia artificial. La demanda sostiene que el viraje de OpenAI hacia un modelo comercial respaldado mayormente por Microsoft constituye una desviación material de los compromisos originales que llevaron al magnate a participar del proyecto fundacional.

La declaración de Brockman aportó detalles internos sobre la transformación organizacional de OpenAI, los debates entre los fundadores sobre la dirección estratégica y los momentos de tensión que precedieron a la salida temprana de Musk del directorio. Para la defensa de Altman, el testimonio de Brockman busca consolidar la idea de que las decisiones tomadas reflejaron consensos del directorio en su conjunto, y no maniobras unilaterales del actual CEO.

La comparecencia de Altman, prevista para los próximos días, se anticipa como el momento más esperado del proceso. El CEO de OpenAI deberá responder bajo juramento sobre conversaciones privadas con Musk en los años fundacionales, sobre los acuerdos con Microsoft y sobre la transición hacia la estructura de «capped-profit» que hoy define a la compañía. Cualquier inconsistencia con declaraciones públicas anteriores podría tener consecuencias legales relevantes.

Más allá del aspecto litigioso, el juicio dejó al desnudo la naturaleza disruptiva del negocio de la inteligencia artificial. Altman es hoy una de las figuras más influyentes del Silicon Valley, mientras que Musk despliega un proyecto competidor con xAI, su propio laboratorio de IA. La audiencia se sigue casi en tiempo real desde fondos de inversión, gobiernos y reguladores de todo el mundo, conscientes de que las definiciones del fallo podrían sentar precedente para gobernanza de tecnologías emergentes.

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