El femicidio de Tatiana Micaela Fernández en un departamento del barrio porteño de Retiro llevó a la detención de un cliente que además está imputado por el asesinato de otra trabajadora sexual en la provincia de Córdoba.

Tatiana Micaela Fernández fue encontrada sin vida en un departamento de Retiro, Buenos Aires, y la autopsia confirmó que había sido asfixiada. La investigación por femicidio avanzó rápidamente y los efectivos identificaron a un hombre como sospechoso principal: se trataba de un cliente de la víctima, quien fue detenido en los días posteriores al hallazgo.

Al revisar los antecedentes del acusado, los investigadores encontraron que también estaba señalado por la Justicia de Córdoba en relación con el asesinato de otra mujer que ejercía el trabajo sexual en esa provincia. La coincidencia en el perfil de las víctimas y en el modo de actuar del sospechoso encendió las alarmas.

El caso plantea interrogantes sobre cuánto tiempo pudo haber actuado el acusado sin ser detectado y si hay más víctimas que aún no fueron identificadas.

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