El gobernador mendocino visitó el límite con Neuquén para controlar la explotación. Allí, se están desarrollando estudios sísmicos 3D que permiten obtener información precisa del subsuelo.
El gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, viajó a la zona de Cañadón Amarillo, en el límite con la provincia de Neuquén, para supervisar los avances en el desarrollo de la denominada Vaca Muerta Mendocina. La visita tuvo como objetivo evaluar en terreno el progreso de los trabajos exploratorios que se están realizando en esta área con potencial hidrocarburífero.
Durante el recorrido, el mandatario observó las tareas vinculadas a los estudios sísmicos 3D que se llevan adelante en la región. Este tipo de análisis permite obtener información detallada del subsuelo y es clave para determinar con mayor precisión la presencia de recursos de gas y petróleo, así como las condiciones para su futura explotación.
Desde el Gobierno provincial señalaron que estos avances representan un paso importante para el desarrollo energético de Mendoza. La exploración en Cañadón Amarillo forma parte de una estrategia orientada a ampliar la producción hidrocarburífera, atraer inversiones y generar nuevas oportunidades económicas para la provincia.





