El máximo tribunal rechazó el último recurso de la defensa y dejó firme la pena de cinco años de prisión.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación dejó firme la condena a cinco años de prisión contra el exintendente de Colonia 25 de Mayo, David Bravo, por su participación necesaria en el delito de trata de personas con fines de explotación sexual. El tribunal declaró inadmisible el recurso extraordinario en queja presentado por la defensa.
La sentencia había sido dictada por el Tribunal Oral Federal de La Pampa y luego confirmada por la Cámara Federal de Casación Penal. Con la decisión del máximo tribunal, la condena quedó definitivamente firme.
Bravo fue hallado responsable de haber permitido el funcionamiento de los prostíbulos “Venus” y “Karibian” en la ciudad pampeana, pese a que existía una ordenanza municipal firmada por él mismo que prohibía la habilitación de cabarets y locales nocturnos por su vinculación con la trata de personas y la violación de la Ley de Profilaxis.
La causa se inició en diciembre de 2011 tras la denuncia de una joven dominicana ante la Dirección Nacional de Migraciones, quien afirmó haber escapado de uno de los locales y denunció maltratos y amenazas. En un allanamiento posterior se constató la presencia de diez mujeres —nueve de ellas de nacionalidad dominicana— que residían en el lugar donde también se realizaban los encuentros sexuales.
Durante el operativo se exhibió una habilitación municipal bajo el rubro “cabaret” firmada por Bravo, pese a la vigencia de la ordenanza restrictiva. En el expediente también fue condenada la mujer que administraba los locales, mientras que el comisario imputado por encubrimiento agravado resultó absuelto.




