En la Casa Rosada consideran que la media sanción en Diputados consolidó una mayoría flexible que habilita nuevas reformas. En el radar aparecen la eliminación de las PASO, una reforma tributaria y modificaciones al Banco Central.
La aprobación en la Cámara baja de la reforma laboral dejó al oficialismo con impulso renovado. En La Libertad Avanza interpretan que los acuerdos tejidos con bloques aliados y el respaldo social posterior a las elecciones fortalecen la estrategia del presidente Javier Milei para avanzar con transformaciones que definen como “estructurales”.
Entre los próximos proyectos figuran cambios vinculados a la Ley de Glaciares, el impulso al acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur y el nuevo Régimen Penal Juvenil que propone bajar la edad de imputabilidad a 14 años. También buscan sancionar una nueva ley de Financiamiento Universitario que, según el oficialismo, superaría el texto previamente aprobado por la oposición.
En paralelo, el gobierno analiza promover una reforma electoral para eliminar las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO), una iniciativa que consideran prioritaria. Otro eje en estudio es la modificación de normas del Banco Central para habilitar créditos en dólares a personas y empresas que no generen divisas, flexibilizando restricciones vigentes desde la crisis de 2002.
La reforma previsional, en cambio, quedaría postergada. En el entorno oficial reconocen que antes de modificar el sistema jubilatorio es necesario ampliar el empleo registrado, en un contexto donde la informalidad laboral ronda el 40%. Por eso, esperan evaluar primero el impacto de la reforma laboral.
La reforma tributaria aparece como una de las apuestas centrales del plan económico. El objetivo declarado es simplificar el esquema impositivo y avanzar en una reducción de cargas. Con el respaldo de gobernadores dialoguistas y ante una oposición que consideran fragmentada, en el oficialismo anticipan que el ritmo reformista continuará durante todo el mandato.




