El magistrado asumió el expediente tras un sorteo, en un caso sensible que involucra a ex funcionarios y reaviva tensiones entre la Justicia y el gobierno.
El juez federal Ariel Lijo quedó a cargo de la causa que investiga presuntos hechos de corrupción en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), un expediente que tiene como principal imputado al ex funcionario Diego Spagnuolo y a otros colaboradores vinculados al entorno libertario.
La designación se produjo luego de que el juez Sebastián Casanello dejara la subrogancia en el Juzgado Federal 11, tribunal que instruye la causa. Casanello ocupaba ese rol desde el año pasado, cuando el juzgado quedó vacante tras el fallecimiento de Claudio Bonadio.
Al comunicar que no solicitaría una prórroga, la Cámara Federal resolvió cubrir la vacante de manera transitoria mediante un sorteo, que recayó en Lijo, quien es titular del Juzgado Federal 7.
El expediente cuenta con 19 procesamientos dictados. Además de Spagnuolo, están imputados Daniel Garbellini, Miguel Ángel Calvete, su hija Ornella Calvete y Pablo Atchabahian, acusados de delitos como cohecho activo, fraude al Estado, asociación ilícita y negociaciones incompatibles con la función pública.
La llegada de Lijo a la causa vuelve a ponerlo en el centro de la escena judicial y política. A comienzos del año pasado, el gobierno había impulsado su nombre para integrar la Corte Suprema, una iniciativa que finalmente no prosperó por falta de respaldo en el Senado.
En ese proceso, el máximo tribunal había exigido que Lijo renunciara a su juzgado en lugar de solicitar una licencia, condición que el magistrado rechazó. Ese antecedente suma un nuevo capítulo a los cruces de poder que rodean ahora su intervención en la causa ANDIS.




