La propuesta prevé subas desde febrero y marzo, con consulta pública previa y mantenimiento de los subsidios sociales.
El gobierno presentó una propuesta para actualizar las tarifas de los colectivos de jurisdicción nacional, con el objetivo de garantizar la sostenibilidad del sistema de transporte y mejorar la competitividad del sector automotor.
La iniciativa fue elevada por la Secretaría de Transporte, que abrió una Instancia de Participación Ciudadana como paso previo a su implementación. El mecanismo estará vigente por tres días hábiles y permitirá a los usuarios expresar opiniones sobre los nuevos valores propuestos.
De avanzar el esquema tras la consulta pública, el boleto mínimo tendrá un aumento escalonado: a partir del 17 de febrero pasará a costar $650 y desde el 16 de marzo ascenderá a $700 en los servicios alcanzados por la medida.
Según indicaron desde el área oficial, la actualización busca equiparar costos con las líneas que operan dentro de la Ciudad de Buenos Aires, aunque remarcaron que las tarifas nacionales seguirán ubicándose por debajo de las vigentes en la provincia de Buenos Aires.
El esquema mantendrá la política de subsidios focalizados, con la continuidad de la Tarifa Social, que ofrece un descuento del 55% a jubilados, pensionados y otros beneficiarios, además de los descuentos por combinación a través del sistema Red SUBE.
La medida alcanzará a 104 líneas de colectivos que recorren más de una jurisdicción, concentradas principalmente en el Área Metropolitana de Buenos Aires, y forma parte del proceso de reordenamiento del sistema de transporte público impulsado por el gobierno.




