Gracias a recientes inversiones provenientes del bono VMOS y del GNL, la provincia inicia un nuevo rumbo de crecimiento, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los rionegrinos. Además, el gobernador Alberto Weretilneck hizo hincapié en la necesidad de formar a los jóvenes para el futuro, y anunció nuevos proyectos de capacitaciones.
Río Negro atraviesa una etapa de definiciones estratégicas marcada por inversiones clave que apuntan a consolidar un nuevo rumbo de crecimiento y desarrollo. Los recursos provenientes del bono VMOS y del proyecto de Gas Natural Licuado (GNL) representan una oportunidad histórica para fortalecer la infraestructura provincial y dinamizar la economía regional.
Desde el gobierno provincial destacan que estas inversiones no solo impactan en el corto plazo, sino que sientan las bases para un desarrollo sostenido. La prioridad está puesta en mejorar la calidad de vida de los rionegrinos, con obras, empleo genuino y mayor previsibilidad económica, especialmente en las zonas más postergadas.
En ese marco, el gobernador Alberto Weretilneck subrayó la importancia de preparar a las nuevas generaciones para los desafíos que vienen. Según expresó, el crecimiento productivo debe ir acompañado de una fuerte apuesta a la educación y la formación laboral, para que los jóvenes puedan integrarse al nuevo perfil productivo de la provincia.
Como parte de esta visión, el Ejecutivo provincial anunció nuevos proyectos de capacitación orientados a sectores estratégicos, vinculados a la energía, la industria y los servicios. La iniciativa busca articular al Estado, el sector privado y las instituciones educativas para garantizar que el desarrollo económico se traduzca en oportunidades concretas y duraderas para la población.




