La ministra de Seguridad mendocina destacó la necesidad de actualizar el régimen penal juvenil y remarcó que el objetivo es fortalecer las herramientas del Estado para prevenir y combatir el delito.
La provincia de Mendoza volvió a poner el foco en la seguridad pública tras las declaraciones de la ministra Mercedes Rus, quien respaldó la reforma del régimen penal juvenil impulsada a nivel nacional. Desde el gobierno mendocino sostienen que la actualización de la normativa es clave para adecuar el sistema a las problemáticas actuales y dar respuestas más eficaces frente al delito.
Rus remarcó que el objetivo central de la reforma no es punitivista, sino preventivo, y que busca dotar al Estado de mejores herramientas para intervenir de manera temprana. En ese sentido, subrayó la importancia de combinar medidas de responsabilidad penal con políticas de contención, educación y reinserción social para los jóvenes en conflicto con la ley.
La ministra también señaló que el esquema vigente resulta obsoleto frente a las nuevas dinámicas delictivas y a la complejidad de los casos que involucran a menores. Según explicó, una actualización permitiría mayor claridad jurídica, intervenciones más rápidas y un trabajo coordinado entre el sistema judicial, las fuerzas de seguridad y los organismos sociales.
Desde la gestión provincial consideran que el debate sobre la reforma penal juvenil es parte de una estrategia más amplia de fortalecimiento de la seguridad. En ese marco, Mendoza busca consolidar un enfoque integral que combine prevención, control del delito y políticas públicas orientadas a reducir la reincidencia y mejorar la convivencia social.




