El empresario teatral afirmó que su empresa actuó bajo directivas de Tapia y Toviggino mientras la Justicia investiga millonarios desvíos y sociedades offshore.
En el marco de la causa por presuntas irregularidades en la Asociación del Fútbol Argentino, Javier Faroni sostiene que su rol fue meramente operativo y que su firma, TourProdEnter LLC, actuó siguiendo instrucciones directas de la conducción de la AFA, encabezada por Claudio “Chiqui” Tapia y el tesorero Pablo Toviggino. El empresario niega cualquier maniobra ilegal y asegura no haber tenido poder de decisión.
Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, durante allanamientos recientes se secuestraron contratos firmados por la cúpula de la AFA y se investiga el presunto desvío de al menos 42 millones de dólares hacia empresas consideradas fantasmas. Faroni se presentó de manera voluntaria ante el juez federal Luis Armella y afirmó que todas las operaciones realizadas por TourProdEnter —que manejó cerca de 260 millones de dólares en derechos y contratos internacionales de la Selección desde 2021— contaban con aval institucional.
La pesquisa judicial se profundizó tras hallarse documentación vinculada a sociedades relacionadas con Toviggino y transferencias a firmas locales y del exterior. La defensa de Faroni, a cargo de Maximiliano Rusconi, sostiene que la estructura utilizada era legal y funcional en un contexto de restricciones cambiarias, y califica la causa como una maniobra política. Mientras tanto, el juez ordenó pericias digitales y pedidos de información bancaria internacional para rastrear movimientos por más de 40 millones de dólares.




