El indicador bajó a menos de 500 puntos básicos, impulsado por la suba de los bonos y una mayor confianza del mercado en la capacidad de pago de la Argentina.

El riesgo país perforó este martes el umbral de los 500 puntos y se ubicó en 493, alcanzando su nivel más bajo en casi ocho años. La última vez que había registrado un valor similar fue en junio de 2018, según datos del JP Morgan.

La baja se dio en un contexto de mejora en la cotización de los bonos soberanos, lo que impulsó al indicador a retroceder 3,3% en la jornada y a acumular una caída del 13,1% en lo que va de enero.

Este desempeño fortaleció las expectativas del mercado sobre una eventual vuelta de la Argentina a los mercados internacionales de deuda. Operadores financieros consideran que, con estos niveles, el país comienza a recuperar margen para acceder al financiamiento externo.

En ese marco, desde el gobierno destacaron que la mejora refleja una mayor confianza en la capacidad de pago, sostenida en parte por la acumulación de reservas. Desde comienzos de enero, la autoridad monetaria sumó más de US$1.000 millones a sus arcas.

Analistas también observaron como referencia la reciente emisión de bonos de Ecuador, que logró colocar deuda a una tasa del 8,75% anual. Ese rendimiento es visto como un parámetro que podría permitirle a la Argentina refinanciar parte de sus compromisos si logra sostener la tendencia.

La evolución positiva se explicó además por el desempeño de los bonos, con subas tanto en los Bonares como en los Globales. Aunque especialistas advierten que el país aún está lejos de alcanzar niveles de riesgo como los de Brasil, el escenario actual es celebrado por el presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, como una señal de consolidación financiera.

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